Las calles se disuelven detrás de la ventana,
la frente contra el cristal frío,
y los ojos fijos contra el vacío transparente.
Esfinge color nicotina, las pupilas devoran su rostro,
que salta el abismo de voces, soledades y rostros extraños, irrelevantes, inexistentes.
Enigma de lo humano
¿Cuántos infinitos se extienden entre mis manos y su piel?
¿Cuantos vacíos separan dos soledades?
Enigma de sus ojos que no voltean,
¿Enigma del olvido?
¿Cuántas soledades habitan un ser invisible?
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