viernes, 17 de enero de 2014

Zen

Es un caballo de una línea,
las formas pierden sentido cuando el tiempo transita, atroz, sobre la piel, sobre los ojos;
sobre las manos que dejan de ver, sobre el silencio que cubre las bocas y las sombras que murmuran en sueños.
¿Tienen pesadillas las sombras? ¿qué miedos albergan las formas oscuras de un recuerdo marchito?
Pero sus párpados tiemblan, sus ojos insomnes sueñan...
Y el misterio Zen reside en las gotas de lluvia sobre su rostro dormido.

martes, 14 de enero de 2014

Schlange

Y mis manos siguen reptando sobre nuestras sombras,
mientras repites palabras verdes, como reptiles de humo.

lunes, 13 de enero de 2014

Eidechse

The fundamental things are slipping away, over my head...
as time goes by, as rain falls down from the blue and gray sky...
como la arena que se desliza entre los dedos, o las caricias que se derriten en una muerte suave, que se prolongan como serpientes sobre una piel tatuada de sombras,
Como el silencio que recorre el espacio entre las miradas,
cuando nos vemos con hipnóticos ojos de reptil.

domingo, 12 de enero de 2014

Blumen

Es una de esas tardes grises,
tarde gris de paredes blancas y azules, tarde gris de café a la hora de siempre, gris el mismo sofá que se hundirá a la misma altura, gris brisa que entra por la ventana, gris ventana abierta, gris mirada imperturbable, gris arma que se levanta, gris boca que se abre con lentitud, gris cañón oscuro que entra en la boca, formando parte de la misma oscuridad, una cavidad oscura dentro de otra; tarde gris hasta que el silencio (blanco) y el vacío (Negro) se sacuden por el sonido del disparo; por un momento se a el conflicto natural, dos cuerpos no pueden ocupar el mismo espacio, al mismo tiempo, pero al objeto más grande se le ha acabado el tiempo por voluntad propia, así que el proyectil desplaza a la carne y la carne expande su espacio, el ser más grande, (el ser que decidió dejar de ser) difumina el espacio que le corresponde y crece de forma antinatural, se convierte en manchas de color violento contra las paredes, trazos de una geometría (o de una geografía) irreal; es aire y hueso y carne y sangre en las paredes, sin límite.
El cuerpo se desplaza ligeramente hacia atrás (Por el impacto) y Florece, florece rojo desde la base del cráneo, y todo escapa, materias diversas (blanca, gris, cabello, saliva...), ideas diversas, alma, mente, recuerdo, sensación, percepción, sentido y sensibilidad, castigos y crímenes varios, expectativa, imaginación, sueño, éter, amor, Dios, Zen, sol, e inclusive la fórmula química de la pólvora que convirtió su cabeza en una roja flor de silencio.

sábado, 11 de enero de 2014

Rutsche

El tiempo se desliza como una serpiente extraña,
que repta por debajo de la piel,
recorre con lentitud los espacios entre mis dedos,
Y desciende como un escalofrío gris por mi espalda.

Los segundos se suceden como un siseo interminable,
mientras las manecillas del reloj decapitan a los instantes con un ruido que se hace insoportable,
A medida que avanza la tarde,
el sol se desangra sobre el mar en alguna ventana.
Y hay un vago perfume a muerte en cada fotografía congelada, en cada letra borrosa, en cada rostro o nombre que se disuelve y se aleja, al interior de mi cerebro.

Como siempre, como antes, como nunca.

viernes, 10 de enero de 2014

Doppelhaus

"...Amphisbena levantó su rostro humano,
sintiendo cómo el olor de su presa destacaba en el aire,
como una cuchillada que se abre paso hasta sus sentidos,
desgarrando el perfume de la noche.

Y sonrió con sus dos rostros."

miércoles, 8 de enero de 2014

Müde

Las flores del mal también se marchitarán,
Toda belleza es un cuerpo vacío que se suspende en el tiempo
por instantes que parecen eternos antes de la caída.
Alcanzan el silencio y, por un momento,
logran ver la trama de la esencia eterna detrás de las formas
Pero luego caen, a través del tiempo, del dolor y del olvido,
para volver a la oscuridad de lo concreto,
a la ceguera blanda y gris de los días comunes,
que se suceden sin relación,
sin dibujar vida entre los momentos aislados que conforman la memoria.

Las formas vacías se pliegan sobre sí mismas,
se marchitan bajo la nada implacable de una interminable suma de ausencias.
Se devoran a sí mismas en la desesperación de la soledad,
cayendo de nuevo, sombra tras sombra,
a cada noche, en cada cuerpo, en cada muerte,
en cada mirada inexpresiva de los ojos que devuelven fijamente la mirada que los acusa desde un espejo...
Vacío.

martes, 7 de enero de 2014

Vertreibung

Por un breve (y sin embargo, insoportablemente largo) período de tiempo, aún pudo verse la náusea en sus ojos, el dolor de la mente atrapada entre las marañas de tejido nervioso; rezagos centelleantes de electricidad neural iluminaban esporádicamente sus pupilas, como los rugidos de una bestia enjaulada, como su cerebro golpeándose con desesperación contra las paredes de su cráneo.
Pero su silencioso grito neural también se extinguió, y la piel empezó a devorar los bordes de ese insondable abismo ocular que antes fueran sus ojos, inundando las órbitas, como antes se había extendido sobre la boca, la nariz y los oídos.
Hasta que una tarde, cuando creíamos que todo había terminado, cuando esperábamos (Por su propio bien, y por el bien de nuestra maltratada cordura) que ya no hubiera vida al interior de esa criatura sin rostro; la piel empezó a cerrarse alrededor del cuello, se cerró con violencia, como un animal hambriento sobre una presa largamente anhelada, estrangulando, retorciendo cada centímetro de carne y hueso, mientras la cabeza se agitaba con desesperación, intentando (inútilmente) defenderse, mientras un sonido de carne devorando cartílago y hueso acompañaba sus espasmos; cerramos la puerta y nos dispusimos a tomar el té de las seis oyendo el decreciente ruido de sus últimos estertores.
Al anochecer, la cabeza (o ese rezago irreconocible de la misma) cedió por completo y golpeó el suelo con un sonido húmedo y viscoso, un ruido de carne y huesos triturados; todo lo que alguna vez fuera, yacía ahora en una amorfa bolsa de piel.
El cuerpo se había rebelado contra el ser y lo había expulsado de sí mismo, sin contemplación alguna para con la biología, lo legal, las buenas costumbres, lo posible o la realidad.